Un día tiraron un papel debajo de la puerta. Era un papel muy lindo, y obviamente no pude evitar dedicarme a jugar un buen rato con el, con la mala suerte que de tanto empujarlo, se me quedo escondido debajo del mueble del living, bien atrás, y como es muy bajito en esa parte y yo ya estoy medio grandote no pude sacarlo. Yo, la verdad me olvide del tema y no me preocupe mucho, pero resulta que el papelito era importante.
Unos cuantos días después, limpiando el departamento mis papis lo encontraron y resulta que era una notificación, de un lugar llamado OCA o algo así por un tema de un modem de Internet (yo antes ni sabía que era esto de Internet, pero ahora ya estoy re canchero con el tema, y el modem que es guaifai me encanta porque tiene muchas lucecitas pero no me dejan jugar con el). Como no llegaron a verlo a tiempo para ir a buscarlo a otro lugar, al parecer tuvieron que esperar más tiempo del que deberían, y todo por que yo escondí (sin querer por supuesto) ese papelito dichoso. Ahora, no se porqué, pero papá y mamá se fijan bastante seguido debajo del mueble. Si me hubieran avisado antes...